Ahmadiyyat – Una Introducción

El Movimiento Ahmadía en el Islam surgió a finales del siglo XIX en la región del Punjab, en la India, en una época marcada por profundos cambios intelectuales, sociales y religiosos. Mientras el mundo avanzaba hacia la modernidad, muchas comunidades religiosas buscaban una renovación espiritual que respondiera a los desafíos de la nueva era.

En este contexto apareció Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) de Qadian, fundador de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Desde 1876 comenzó a recibir revelaciones divinas que, según él, lo llevaron a comprender que había sido designado por Dios como el Mesías Prometido y el Mahdi esperado por los musulmanes. En 1889 estableció formalmente el Movimiento Ahmadía, dedicando el resto de su vida a la revitalización del Islam y a la defensa de la fe mediante argumentos espirituales y racionales.

Sus seguidores consideran que Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) fue un hombre de profunda piedad, completamente entregado a Dios y guiado por la revelación divina. Su misión no consistía en traer una nueva religión ni una nueva ley, sino en restaurar la verdadera esencia del Islam y recordar a la humanidad la importancia de la relación con Dios.

Una Misión de Renovación Espiritual

El fundador del Movimiento Ahmadía afirmó repetidamente que su misión era el cumplimiento de profecías contenidas en el Islam y en otras tradiciones religiosas. Sobre esta misión declaró:

“Se me aclaró completamente por revelación divina que el Mesías, cuya venida entre los musulmanes había sido prometida desde el principio, y el Mahdi cuya llegada había sido decretada divinamente en la época del declive del Islam y la propagación del error, y que habría de ser guiado directamente por Dios, y que invitaría a las personas a participar del banquete celestial, y cuya venida había sido anunciada por el Santo Profeta, la paz sea con él, trece siglos antes, era yo mismo.”

También afirmó:

“Por el placer de Al-lah, les informo a todos ustedes este importante hecho: que Dios Todopoderoso me ha designado al comienzo de este siglo XIV para la revitalización y el apoyo de la verdadera fe del Islam.”

Para los miembros de la Comunidad Ahmadía, estas declaraciones representan la base espiritual de un movimiento dedicado a revivir la fe, fortalecer la moralidad y acercar a la humanidad a Dios.

La Relación con el Santo Profeta Muhammad (saw)

Una de las enseñanzas fundamentales de Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) fue que toda su condición espiritual provenía de su perfecta obediencia al Santo Profeta Muhammad (saw). Él explicó claramente:

“Pero soy un Mensajero y un Profeta sin una nueva ley, en el sentido de que Dios me revela aquello que está oculto, y debido a la gracia interior que me ha sido concedida a causa de mi obediencia al Santo Profeta, y por haber recibido su nombre.”

Asimismo, enfatizó que la institución de la Profecía Legislativa terminó con el Santo Profeta Muhammad (saw) y que él no venía a reemplazarlo, sino a servirle y reflejar sus enseñanzas.

Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) afirmó:

“Para la humanidad no existe libro alguno en el mundo excepto el Corán, y para todos los hijos de Adán no existe Mensajero ni intercesor excepto Muhammad, el Elegido, la paz sea con él.”

La Defensa de la Paz y el Rechazo de la Violencia

Uno de los aspectos más destacados del Movimiento Ahmadía es su énfasis en la paz. El Mesías Prometido (as) enseñó que la época exigía una lucha espiritual y moral, no una lucha armada.

Explicó:

“La Yihad de esta época consiste en esforzarse por defender la palabra del Islam, refutar las objeciones de los opositores, propagar las excelencias de la fe islámica y proclamar la verdad del Santo Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, por todo el mundo.”

Según él, la verdadera lucha debía dirigirse contra las debilidades del ser humano y en favor de la reforma moral de la sociedad. Esta enseñanza continúa siendo una característica central de la Comunidad Musulmana Ahmadía en todo el mundo.

Un Movimiento Mundial

Desde sus humildes comienzos en Qadian, el Movimiento Ahmadía se extendió a numerosos países. Hoy sus miembros se encuentran en Asia, África, Europa y América, llevando un mensaje de paz, diálogo interreligioso y servicio a la humanidad.

La Comunidad Ahmadía sostiene firmemente el principio coránico:

“No hay coacción en la religión.”

Por esta razón, promueve la libertad religiosa y el respeto mutuo entre personas de diferentes creencias.

El Significado del Nombre Ahmadía

Algunas personas podrían pensar que el nombre “Ahmadía” fue elegido en honor al fundador del movimiento. Sin embargo, Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) explicó que el nombre proviene del Santo Profeta Muhammad (saw), quien también recibió el nombre de Ahmad.

Él declaró:

“El nombre que consideramos apropiado para este Movimiento y que preferimos para nosotros es Musulmanes de la secta Ahmadía. Hemos escogido este nombre porque el Santo Profeta, la paz sea con él, tenía dos nombres: Muhammad y Ahmad.”

Y añadió:

“Por esta razón se ha considerado apropiado que el nombre de esta comunidad sea Ahmadía, para que todo aquel que escuche este nombre comprenda que esta comunidad ha sido establecida para la difusión de la paz y la seguridad y que no tendrá nada que ver con la guerra y la lucha.”

El Movimiento Ahmadía en el Islam representa una llamada a la renovación espiritual, a la paz y a la obediencia sincera a Dios. Sus miembros creen que Hazrat Mirza Ghulam Ahmad (as) fue el Mesías Prometido enviado para revivir la verdadera esencia del Islam en una época de grandes cambios y desafíos.

A través de su énfasis en la oración, la moralidad, el servicio a la humanidad y la promoción de la paz, la Comunidad Musulmana Ahmadía continúa esforzándose por cumplir el lema que la identifica en todo el mundo:

Amor para Todos, Odio para Nadie.

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